Una de las cosas más agradables de estrenar coche es el olor de su tapicería. Para seducir a través del olfato a sus potenciales compradores, BMW diseñó una campaña de Marketing Directo en Canadá cuya creatividad olía a coche nuevo. Consistía en la elaboración de tarjetas de publicidad perfumadas con olor a coche nuevo que eran enviadas a los compradores.¿Olores como técnica de venta?
Estos de Marketing están locos!, . Pues entonces la empresa Disney está loca, porque en su parque temático impregna las calles con un olor reconocible de “palomitas” lo cual despertaba el impulso a su consumo, o también el olor a goma quemada y pólvora en sus espectáculos; locos también los establecimientos gastronómicos, que cuentan con ambientadores de “pan recién hecho” que despiertan nuestros deseos de comprar pan recién salido del horno, o el “aroma a café” recién salido de la cafetera.
Locos también como Bankinter, que ha elegido una fragancia en todas sus sucursales bancarias acorde con su color, la “hoja del naranjo”, que desprende un olor a naranjo y jazmín, para tener una fragancia corporativa (que todos sus bancos huelan igual; de hecho, se ha convertido en el primer banco del mundo que recurre al Marketing olfativo).En la lista podríamos introducir a empresas como Nestlé, Wal-Mart, AC Hoteles, Rolls Royce, Singapure Airlines, Volkswagen y un largo etcétera de empresas que ya utilizan esta estrategia de Marketing sensorial.
El Marketing olfativo, aplicación del Marketing sensorial que se basa en la utilización del aroma como medio de comunicación entre la marca y el consumidor para poder fidelizarlo.